Capítulo 3 — La Espera
Viña Männle
La herencia europea en tierra chilena
El vino exige tiempo. Los Männle demuestran que también exige paciencia para volver a empezar.
En Bulnes, Thati conoce a Heinrich y Martin Männle, padre e hijo unidos por el vino. Su historia habla de migración, reinvención y resistencia: una pausa en el viaje para descubrir que el tiempo también puede ser una respuesta.
El territorio
Una historia entre dos mundos
El enólogo Heinrich Männle llegó a Chile desde Alemania en 1987, continuando una tradición vitivinícola familiar iniciada a comienzos del siglo XX en Durbach.
Tras estudiar distintas zonas del país eligió Bulnes, en el Valle del Itata, para desarrollar un proyecto que hoy continúa junto a su hijo Martin. La viña trabaja con uvas de Bulnes, Coelemu, Quinchamalí, Chillán Viejo y Rucapequén.
Sus vinos han recibido reconocimientos en concursos nacionales e internacionales y la marca informa distribución en Brasil, Alemania y Taiwán. Dos generaciones y dos países unidos por una misma idea: hacer del tiempo y la paciencia parte del vino.
- UBICACIÓN
- Bulnes, Valle del Itata
- PRODUCTORES
- Heinrich Männle y Martin Männle
- PRÁCTICA DISTINTIVA
- Chile y mercados internacionales
Entre Alemania y el Itata, dos generaciones aprendieron que algunas cosas no pueden apurarse. El vino, como una familia, necesita tiempo para encontrar su forma y permanecer.