Capítulo 1 — El Rumor
Lomas de Llahuén
La revalorización del pipeño
Un vino campesino, mirado en menos durante décadas, hoy viaja desde Portezuelo hacia el mundo.
En Lomas de Llahuén, Thati conoce a una familia que convirtió la persistencia en oficio y al pipeño en bandera. Entre tradición campesina, gastronomía local y mercados internacionales, comienza también su búsqueda del Espíritu del Vino.
El territorio
Del pipeño campesino al mundo
Lomas de Llahuén nació en Portezuelo en 1986, cuando los hermanos Francisco y Gustavo Riffo decidieron levantar una viña familiar ligada a la tradición campesina del Valle del Itata.
Hoy cultiva más de 20 hectáreas y trabaja cepas como País, Cinsault, Moscatel de Alejandría, Garnacha y Cabernet Sauvignon. El pipeño se ha convertido en una de sus principales banderas.
En 2020 concretó sus primeras exportaciones a Estados Unidos y Canadá, hito que ProChile destacó como la primera exportación de pipeño desde Ñuble. En 2025 recibió reconocimientos regionales por su experiencia enoturística y enogastronómica.
En Lomas de Llahuén, el pipeño deja de ser un vino sin historia oficial: vuelve a contar de dónde viene, quiénes lo hacen y por qué un territorio puede viajar dentro de una botella.